Recientemente la compañía
Fresh Del Monte (la tercera productora
de bananas en el mundo) anunció
un nuevo producto que trajo controversia.
Se trata de unas bananas que en lugar
de venderse como todas las otras, sueltas,
en supermercados y verdulerías,
se venderán envasadas en plástico
con su cáscara incluida.
Cuando se supo la noticia la mayoría
de sitios de internet criticaron duramente
la idea de Del Monte que se estuvo probando
en el Reino Unido, argumentando que vender
las bananas envasadas es un sinsentido
por dos motivos: en primer lugar porque
vuelve más costoso el precio de
la fruta; en segundo lugar porque mientras
las críticas a muchas compañías
son por generar desperdicios de bolsas
plásticas que tienen un impacto
fuerte en el medioambiente, Del Monte
envasaría una de las frutas que
tiene uno de los “envases”
naturales más perfectos que existen
en su cáscara.
Fresh del Monte es la tercer compañía
del mundo en producción de bananas
con un 14% de cuota de mercado estimada
en el 2008.
Sin embargo la gente de la compañía
Del Monte enfoca el problema desde un
lugar totalmente diferente y mencionan
las ventajas que tiene la venta de bananas
envasadas. Es que, explican en una entrevista
a Forbes, la venta de las bananas envasadas
expande los lugares donde las bananas
pueden venderse ya que son selladas cuando
todavía están verdes, y
el proceso de maduración dura más
tiempo.
La idea era poder expandir ese tiempo
sin tener que recurrir a conservantes
o agregados artificiales que puedan perjudicar
el sabor, y el envase ofrece el medio
más sustentable para eso. Además
aseguran que estos envases no tienen un
gran impacto en el medio ambiente y que
son totalmente reciclables.
Del Monte produce los bananos en las
fincas-empresa controladas en Costa Rica,
Guatemala, Brasil, Camerún y Filipinas.
También compra bananos de productores
independientes en Costa Rica, Ecuador,
Colombia, Guatemala y Filipinas.