| Banana Export.-
¿Cuál es la evaluación de resultados que
hacen ustedes como organizadores del Acorbat 2008 al termino de
esta reunión?
Fernando Torres.- Nosotros ofrecimos poner el
nombre de Guayaquil y de Ecuador en un sitial muy alto. Nos pusimos
metas muy agresivas en cuanto al número de participantes,
en cuanto a la calidad de las conferencias magistrales, en cuanto
a los trabajos de participación que el Comité Técnico
Científico tenía que evaluar etc., y me refiero
a eso como Congreso. Nosotros el Comité organizador local
no manejo en forma directa lo que es la feria, la feria es un
apéndice independiente manejado por su principal promotor
que es Expoplaza. El Congreso como tal estuvo preocupado por todo
esos detalles y entre ellos los detalles logísticos, la
parte logística en eventos de esta naturaleza son muy,
muy compleja. Debimos por ejemplo coordinar las visitas de campo,
en que el hubo una participación inesperada de técnicos
y participantes del Congreso, que se desbordo, pero que sin embargo
pudimos cumplir con las expectativas de todos ellos, porque todos
finalmente pudieron ir a los diferentes puntos de visita que se
habían programado.
Banana Export.- ¿Considera entonces que se cumplieron las
metas?
Fernando Torres.- En general percibo un ambiente agradable,
un ambiente de alegría, de camaradería, de amistades,
de reunión. Hacíamos una pequeña evaluación
con el Ing. César Nogales, quien ha sido el coordinador
técnico, y concluíamos que estos eventos son una
oportunidad para verse con gente con la que uno no se ve hace
años. Universidades como la Agearth o los Zamoranos, que
son tantos y hay tantos en el Ecuador hacen de estos encuentros
su punto de reunión y se encuentra uno con gente de diversa
parte del mundo que no la ve hace rato. Por todas esas cosas percibo
un muy buen resultado y en cuanto a lo neurálgico, a las
conferencias tantos magistrales como a los trabajos presentados,
se que se están llevando algo consigo para ponerlo en práctica
de forma inmediata. Se han presentado novedades muy interesantes
o avances, porque por ejemplo hablar de Sigatoka negra no es una
novedad, pero algo se ha visto como el caso de la raza 4 del Mal
de Panamá, que causó hasta polémica, se hablaron
cosas preocupantes, pero menos mal se dijeron. El hecho de que
ya se haya enviado unas muestras para su respectivo análisis
a un laboratorio, sacado de una plantación en el región
es algo que no deja de preocupar al sector, este mal se disemina
agresivamente y pronto podría estar en Centroamérica
y de allí a nuestras plantaciones es cosa juzgada.
Banana Export.- ¿Uno de los cometidos importantes
de este Acorbat era lograr fondos para la creación de un
organismo de investigación en banano, coméntenos
se logró este puntual objetivo?
Fernando Torres.- Lamentablemente no. No tanto
por no haber logrado o alcanzado un fondo puntual, que nunca fue
tampoco mucho de esa cifra que teníamos en la cabeza. La
intención inicial involucraba a Corpei, quien puso un aporte
inicial de 115 mil dólares. Se había comprometido
con 200 mil, pero finalmente no hizo falta por la autogestión,
por la eficiencia de cómo se hicieron las cosas y por ende
solo se solicitó 115 mil dólares, dinero que será
reembolsado porque fue una especie de préstamo como capital
de trabajo, que una vez termine el ejercicio del Congreso debe
ser devuelto al dueño de ese dinero la Corpei.
Nosotros consideramos que podríamos alcanzar una meta mayor,
que la fijamos en 50 o 100 mil dólares, pero no hay que
olvidar que el remanente de este éxito hay que compartirlo
con Acorbat Internacional, quienes participan con un 40% de estos
dividendos el resto queda para los organizadores locales. Sabíamos
que la cifra no podía ser muy significativa y por supuesto
con eso nunca pensamos que íbamos a comprar o hacer un
Centro de Investigación Bananero, pero el problema no es
dinero, porque hay plata para los ladrillos como lo dije en la
sesión inaugural, el tema de los equipos no es ningún
inconveniente porque hasta se lo regalan en el mundo. El verdadero
reto esta en la exigencia de estos organismo internacionales a
quien vaya a ser el receptor.
No puede ser cualquier persona o institución, debe estar
plenamente avalada por las organizaciones de los productores y
actores del medio, para que reciba el dinero y se encargue de
la ejecución del proyecto. Como ve no es cuestión
de monto de dinero sino de ejecutoriedad. Esto lo pudimos analizar
mas detenidamente conversando con la gente del SINCAE, quienes
nos dijeron que si es posible conseguir el dinero para montar
el Centro de Investigaciones del Banano y otras Musáceas,
pero lo que no será posible es conseguir el financiamiento
para la mantención del Centro. Si no hay dinero para lo
que es el día, día lo que es pago de sueldos a los
científicos, a los operadores y todo el personal que requiere
un centro de esta naturaleza, el proyecto corre el riesgo de fracasar.
Nosotros que lo hicimos fue empezar un cabildeo para pulsar el
interés del sector productor y del gobierno para ver el
real interés.
Efectivamente el gobierno tiene interés, pero los aportes
del estado serían vinculantes al manejo administrativo
y esto no sería compatible con la idea original que tenemos
los productores o mentalizadores del proyecto. Sin embargo si
el gobierno quiere hacer investigativo esta en todo su derecho
y hay el suficiente personal para que el gobierno ponga a los
que considera mas idóneos, pero esto ya sería a
título del gobierno pero no de nosotros.
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