
Los últimos
acontecimientos del sector del banano en el
que el Ministerio de Agricultura y Pesca a
través de la Subsecretaria del Litoral
ha emprendido contra los exportadores que
incumplen la Ley del Banano al no pagar el
precio oficial de la fruta fijado en USA $
5,40 a través del Sistema de Pago Interbancario
en el Banco Central y no firmar contratos
de toda la fruta que exportan sino solo de
una parte, pone de manifiesto el caótico
mercado interno en el que se desenvuelve la
principal actividad exportadora agrícola
del país.
La industria
del banano que engloba una fuerza de trabajo
de mas 2 millones de personas y genera divisas
aproximadas de dos mil millones de dólares
anuales acusa una informalidad galopante que
ha puesto contra la pared a sus principales
actores: productores y exportadores frente
a una ley que busca por todos los medios formalizar
la industria y acabar con el caos que año
a año pende como una espada de Damocles,
poniendo en riesgo su propia existencia.
Esta visión
catastrófica, por decir lo menos, es
compartida por el Ab. Eduardo Ledesma, Director
Ejecutivo de la Asociación de Exportadores
del Ecuador, para quien el país esta
enviando un mensaje incorrecto a los importadores
de la fruta cuando en un época se paga
12 dólares por una caja y en otra época
se paga por debajo del precio oficial hasta
cifras irrisorias de dos dólares cincuenta
y dos dólares. “El mensaje que
estamos enviando es que aquí se puede
comprar la fruta a cualquier precio en cualquier
época del año y eso no puede
ser así”.
Para Ledesma,
representante de AEBE, la famosa formula de
Spot es lo que tanto daño ha hecho
al país y asegura que la organización
que representa conjuntamente con representantes
de las mas importantes zonas productoras de
banano del país, pujaron para que esta
suerte de catarsis se incluyera en la Ley
del Código de la Producción
y en el Reglamento, de tal suerte que se destierre
las prácticas irregulares de la comercialización
del banano, que desdicen afuera de lo que
debería ser una industria competitiva
como la de la producción y exportación
del banano ecuatoriano.
Afirma el Ab.
Ledesma, funcionario de AEBE que lo que el
país debería estarle diciendo
al mundo es: “El Ecuador solo vende
su caja al precio mínimo”. Cualquiera
que sea este precio, porque de lo contrario
se hace una competencia desleal tanto interna
como externamente dado que habrían
exportadores favorecidos a un precio mucho
mas competitivo lo que les permitiría
llegar a los mismos mercados que están
yendo los otros, pero que a diferencia de
ellos pagan el precio oficial, esto evidentemente
crea ventajas solo para los que no cumplen
con la Ley. De otro lado los productores también
salen perjudicados debido a que si pasa la
reforma tributaria, que grava la producción
de la caja en el 2%, la retención que
harían los exportadores a los productores
sería de 11 centavos de dólar,
esta retención se convertiría
en irreal y habría sido producto de
una transacción que no se esta dando,
que le acarrearía un incumplimiento
con el SRI, con sus trabajadores y con el
mantenimiento de sus fincas para tenerla de
manera productiva.
Urge
depuración de empresas exportadoras
Aunque solamente unas pocas concentran la
mayor exportación del banano ecuatoriano
a los mercados extranjeros, entre ellas las
cuatro transnacionales mas importantes: Dole,
Chiquita, Del Monte y Fyffes, existen unas
200 compañías registradas que
en teoría pueden realizar la actividad
exportadora.
Está proliferación
de compañías exportadoras es
uno de los puntos a resolverse en la nueva
Ley del Banano y su reglamento, que recientemente
fue firmado por el Eco. Rafael Delgado, Presidente
del Ecuador y es una de las circunstancias,
que en opinión de Ledesma despeñan
la comercialización.
“Estamos
exigiendo a la Subsecretaría y a su
ministerio una depuración de las compañías
exportadoras, porque no puede ser factible
que hayan 200 compañías exportadoras,
de las cuales generalmente exportan 60 u 80.
El resto son como ternos que tienes en el
closet que los utilizas de acuerdo a las necesidades.
Si tienes un problema laboral, si tienes un
problema tributario, si tienes un problema
de tramitación en el ministerio, entonces
te cambias de camisa y sacas otra con otra
marca y no pasa nada. Debemos estar consciente
tanto productores como exportadores del daño
que se le esta haciendo al país”.
Esta argucia
empresarial es lo que les ha permitido a muchos
exportadores sobrevivir en el caos, por eso
mas que una multa, Ledesma, considera que
lo que se debe sancionar es la marca. “Lo
que se tiene que hacer yo diría no
es tanto poner multas, con las multas tienes
un proceso administrativo que tienes que justificar,
simple y llanamente suspende las exportaciones
de los que no pagaron y por último
suspendes lo que es mas grave la marca. ¿Porque
la marca?. Porque muchas marcas no son nacionales
son marcas internacionales y si le va a doler
al importador que su marca no pueda salir
del Ecuador y se vea incursa en un proceso
legal.
Señaló
Ledesma, que para las sanciones también
deben considerarse los muchos errores que
ha cometido el Banco Central y algunos operadores
de la banca privada, que al no ingresar los
pagos al Sistema de Pago Interbancario aparecen
los exportadores como su hubieran incumplido
la Ley y han sido objeto de procesos de multas
y sanciones, que luego han sido desvirtuados,
pero ya el daño se ha ocasionado.
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